Por Melanie Wilneder: “La transición energética también se construye con confianza”
Ninguna transformación de esta magnitud se sostiene únicamente desde la tecnología. También necesita confianza y que el sistema seguirá siendo seguro y estable.

Ninguna transformación de esta magnitud se sostiene únicamente desde la tecnología. También necesita confianza y que el sistema seguirá siendo seguro y estable.

El gas natural sigue desempeñando un rol relevante dentro de una matriz cada vez más renovable. Su principal aporte ya no radica necesariamente en la energía que entrega, sino en su capacidad de proporcionar flexibilidad, respaldo y respuesta rápida cuando el sistema lo requiere.

Nuestra transformación, con el avance en energías renovables, almacenamiento en baterías, la reconversión de infraestructura e infraestructura de transmisión, responde justamente a esa necesidad de ofrecer soluciones más completas.

Durante años, el foco estuvo en cómo atraer más mujeres al sector. Hoy sabemos que eso no es suficiente. El desafío real es otro: cómo preparamos a más mujeres para liderar. En ENGIE hemos decidido abordar este desafío desde la gestión, no desde el discurso.

Chile tiene hoy la oportunidad de demostrar que es posible descarbonizar con responsabilidad, gobernando el cambio desde la operación real y construyendo, un sistema energético más competitivo, limpio y seguro.

El dinamismo del sistema eléctrico chileno exige empresas capaces de atraer capital, gestionar riesgos y ejecutar proyectos con consistencia.

La reconversión no solo representa una apuesta por la tecnología, sino también una expresión concreta de nuestro compromiso con la sostenibilidad y con el desarrollo económico y social de las comunidades.

Nuestro objetivo es claro: alcanzar 3,7 GW al 2027, más del 70% en renovables y almacenamiento. Es un esfuerzo de gran escala para aportar, con responsabilidad, a la transición energética del país.

En ENGIE lo abordamos desde una perspectiva integrada, combinando capacidades técnicas con soluciones adaptadas al territorio, con foco en la reducción de huella de carbono, la eficiencia operativa y la sostenibilidad.

La ética es una guía para nuestro trabajo, inspirándonos a actuar con integridad, responsabilidad y respeto y a relacionarnos de manera justa, honesta y transparente con nuestros clientes, proveedores, autoridades y socios.

Hoy, en pleno proceso de descarbonización, el rol del gas natural no se reduce: se redefine. Su capacidad de respaldar el desarrollo acelerado de las energías renovables lo convierte en el combustible de la transición.
